Me pronuncio a favor del Parto Respetado y la Lactancia Materna en Panamá.

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Me pronuncio a favor del Parto Respetado y la Lactancia Materna en Panamá.

En los últimos años se ha ido produciendo en nuestro país un interesante y necesario debate en relación al proceso del embarazo, el parto y la lactancia.
La Prensa y la Revista Ellas, se ha hecho eco de ello con sendos reportajes sobre el tema. Me parece extraordinario que se de y a través de estas líneas deseo contribuir.

El mundo está en constante cambio. La presencia y participación de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad crece vertiginosamente. Cada día las mujeres se rebelan contra un mundo que las discriminó, estigmatizó, segregó durante siglos. Siempre he pensado que la atención del embarazo y el parto en Panamá, es un componente mas de irrespeto y de abuso a las mujeres.

Las redes sociales, el Internet, la facilidad de las comunicaciones, la globalización les ha permitido informarse, estudiar, intercambiar experiencias, imágenes, en segundos con otras mujeres y sus familias de cualquier parte del mundo.

Nosotros, por ejemplo en nuestro pequeño país, comenzamos desde hace unos años a realizar un cambio radical en la atención del proceso natural y biológico del embarazo y del parto. Decidimos abordarlo con el concepto moderno de la atención del parto con mínima intervención, no medicalizado. Decidimos invertir las reglas de juego: entregarle a la mujer toda la confianza en sus infinitas capacidades de entregar amor y de enfrentar ese evento con los conocimientos instintivos y profundos que la genética y la biología puso a prueba durante miles de años. En otras palabras empoderarlas a ellas, sus parejas, sus familias, sus hijos en algo que saben hacer a la perfección: embarazarse, parir, dar pecho.
Los resultados han sido sorprendentes: mas de 900 partos naturales, en mujeres de todas las edades. Todas han tenido hijos sanos con el máximo puntaje de APGAR. Todas, el 100% de ellas han dado pecho a sus hijos. Ninguna ha recibido cortes o episiotomías de ninguna clase. Todos los recién nacidos han iniciado la lactancia materna durante la primera hora de vida. El cordón umbilical ha sido cortado cuando deja de latir. La salida de la placenta ha sido natural, sin maniobras y con mínimo sangrado. El porcentaje de cesáreas ha sido el 6%. Esto y mucho mas!

Iniciamos un blog: partonaturalpanama.com, con el fin de compartir estas experiencias que ha recibido en tres años casi un millón de visitas de Panamá y de todo el mundo. Miles de mujeres han escrito sus opiniones y testimonios.

Que nos preguntan diariamente:

¿Puedo estar junto a mi bebé todo el tiempo, sin que lo separen de mi, y recibir apoyo para ello, si lo necesito?
¿Puede estar mi esposo, o mi mamá, o una amiga conmigo al momento de dar a luz?
¿Puedo adoptar durante la labor y el parto la postura de mi cuerpo que deseo y no estar acostada?
¿Puedo sentarme, ducharme, entrar a una tina de agua tibia, usar mi bola de parto, recibir masajes, ser acompañada por una Doula que me de apoyo durante la labor y el parto?
¿Es necesario que me “piquen”?
¿Pueden preguntarme si acepto o no que me examinen?
¿Puedo pedir que no me aten a aparatos ni venoclisis durante la labor y el parto?
¿Puedo pedir comida y agua durante todo el proceso. Ir al baño si lo deseo y no hacer mis necesidades en una paleta?
¿Puedo exigir que no me pongan medicinas para “apurar” el parto, como por ejemplo la Oxitocina artificial?
¿Puedo tener parto natural después de una cesárea?
¿Pueden esperar a que mi bebé y mi cuerpo estén listos para el parto, incluso si eso ocurre 10 días posteriores a la Fecha Probable de Parto?

¡Esto y mucho mas!

¡El porcentaje de cesáreas en los hospitales privados de Panamá alcanza el 80%!
En los hospitales públicos de nuestro país la operación cesárea, representa el 35%.
Sólo dos maternidades de la República ostentan el reconocimiento de la UNICEF de Hospital Amigo del Niño, que significa que todo recién nacido debe permanecer junto a su madre y la prohibición de biberones y la leche artificial.

Las Naciones Unidad tiene tres programas claves: Hospital Amigo del Niño, Las Primeras dos horas sagradas del vínculo y apego madre-hijo sin interrupción, La iniciativa de Maternidades Centradas en la Familia. Nuestro país está totalmente ausente de estas importantes y decisivas iniciativas que significan un claro avance y modernización en la atención del nacimiento.

Somos positivos y confiamos plenamente en la sabiduría de nuestras mujeres. Su inteligencia y amor, nos enseña cada día a ser mejores.
Existen felizmente ya varias organizaciones y grupos que se movilizan, educan, se reúnen y discuten diariamente acerca de cómo darle mas impulso al proceso irreversible hacia el parto respetado y la lactancia materna en nuestro país.
Ya incluso está en elaboración la Ley del Parto Respetado y La Lactancia Materna de Panamá.

Dr. Rodrigo Aybar
Médico Ginecólogo-Obstetra
Perinatólogo

Panamá 09 de agosto del 2015.

Me pronuncio a favor del Parto Respetado y la Lactancia Materna

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Me pronuncio a favor del Parto Respetado y la Lactancia Materna en Panamá.

En los últimos años se ha ido produciendo en nuestro país un interesante y necesario debate en relación al proceso del embarazo, el parto y la lactancia.
La Prensa y la Revista Ellas, se han hecho eco de ello con sendos reportajes sobre el tema. Me parece extraordinario que se de y a través de estas líneas deseo contribuir.

El mundo está en constante cambio. La presencia y participación de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad crece vertiginosamente. Cada día las mujeres se rebelan contra un mundo que las discriminó, estigmatizó, segregó durante siglos. Siempre he pensado que la atención del embarazo y el parto en Panamá, es un componente mas de irrespeto y de abuso a las mujeres.

Las redes sociales, el Internet, la facilidad de las comunicaciones, la globalización les ha permitido informarse, estudiar, intercambiar experiencias, imágenes, en segundos con otras mujeres y sus familias de cualquier parte del mundo.

Nosotros, por ejemplo en nuestro pequeño país, comenzamos desde hace unos años a realizar un cambio radical en la atención del proceso natural y biológico del embarazo y del parto. Decidimos abordarlo con el concepto moderno de la atención del parto con mínima intervención, no medicalizado.

Decidimos invertir las reglas de juego: entregarle a la mujer toda la confianza en sus infinitas capacidades de entregar amor y de enfrentar ese evento con los conocimientos instintivos y profundos que la genética y la biología puso a prueba durante miles de años. En otras palabras empoderarlas a ellas, sus parejas, sus familias, sus hijos en algo que saben hacer a la perfección: embarazarse, parir, dar pecho.
Los resultados han sido sorprendentes: mas de 900 partos naturales, en mujeres de todas las edades. Todas han tenido hijos sanos con el máximo puntaje de APGAR. Todas, el 100% de ellas han dado pecho a sus hijos.

Ninguna ha recibido cortes o episiotomías de ninguna clase. Todos los recién nacidos han iniciado la lactancia materna durante la primera hora de vida. El cordón umbilical ha sido cortado cuando deja de latir. La salida de la placenta ha sido natural, sin maniobras y con mínimo sangrado. El porcentaje de cesáreas ha sido el 6%.

Esto y mucho mas!

Iniciamos un blog: partonaturalpanama.com, con el fin de compartir estas experiencias que ha recibido en tres años casi un millón de visitas de Panamá y de todo el mundo. Miles de mujeres han escrito sus opiniones y testimonios.

Que nos preguntan diariamente:

¿Puedo estar junto a mi bebé todo el tiempo, sin que lo separen de mi, y recibir apoyo para ello, si lo necesito?
¿Puede estar mi esposo, o mi mamá, o una amiga conmigo al momento de dar a luz?
¿Puedo adoptar durante la labor y el parto la postura de mi cuerpo que deseo y no estar acostada?
¿Puedo sentarme, ducharme, entrar a una tina de agua tibia, usar mi bola de parto, recibir masajes, ser acompañada por una Doula que me de apoyo durante la labor y el parto?
¿Es necesario que me “piquen”?
¿Pueden preguntarme si acepto o no que me examinen?
¿Puedo pedir que no me aten a aparatos ni venoclisis durante la labor y el parto?
¿Puedo pedir comida y agua durante todo el proceso. Ir al baño si lo deseo y no hacer mis necesidades en una paleta?
¿Puedo exigir que no me pongan medicinas para “apurar” el parto, como por ejemplo la Oxitocina artificial?
¿Puedo tener parto natural después de una cesárea?
¿Pueden esperar a que mi bebé y mi cuerpo estén listos para el parto, incluso si eso ocurre 10 días posteriores a la Fecha Probable de Parto?

¡Esto y mucho mas!

¡El porcentaje de cesáreas en los hospitales privados de Panamá alcanza el 80%!
En los hospitales públicos de nuestro país la operación cesárea, representa el 35%.
Sólo dos maternidades de la República ostentan el reconocimiento de la UNICEF de Hospital Amigo del Niño, que significa que todo recién nacido debe permanecer junto a su madre y la prohibición de biberones y la leche artificial.

Las Naciones Unidad tiene tres programas claves: Hospital Amigo del Niño, Las Primeras dos horas sagradas del vínculo y apego madre-hijo sin interrupción, La iniciativa de Maternidades Centradas en la Familia.

Nuestro país está totalmente ausente de estas importantes y decisivas iniciativas que significan un claro avance y modernización en la atención del nacimiento.

Somos positivos y confiamos plenamente en la sabiduría de nuestras mujeres. Su inteligencia y amor, nos enseña cada día a ser mejores.
Existen felizmente ya varias organizaciones y grupos que se movilizan, educan, se reúnen y discuten diariamente acerca de cómo darle mas impulso al proceso irreversible hacia el parto respetado y la lactancia materna en nuestro país.
Ya incluso está en elaboración la Ley del Parto Respetado y La Lactancia Materna de Panamá.

Dr. Rodrigo Aybar
Médico Ginecólogo-Obstetra
Perinatólogo

Panamá 09 de agosto del 2015.

http://www.ellas.pa/entre-nos/parto-humanizado-cosa-de-humanos

I Simposio Hacia la Humanización del Nacimiento

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El I Simposio hacia la Humanización del Nacimiento, en Panamá realizado hace una semana constituyó un éxito total y un paso muy importante para modernizar la atención del parto en nuestro país.

Fue una jornada ejemplar.
Excelente la organización.

Los expositores invitados hicieron su trabajo maravillosamente.

Fue para nosotros sorprendente constatar el alto nivel del público participante. Madres amamantando a sus bebés. padres cuidando a sus hijos. Mujeres embarazadas. Abuelos. Todo el mundo en sintonía, y participando de manera entusiasta y espontánea .

Probablemente el nivel de la Oxitocina en el ambiente creó condiciones de relajación, amor, y alegría que impregnó  la actividad durante todo el día .

Fue extraordinaria la participación de las parteras de la Comarca Gnäbe Buglé. Su sabiduría, su seguridad y sensibilidad social, nos impactó a todos.

Como broche de oro, nació por aclamación del público la Sociedad Panameña por el Parto Respetado y la Lactancia Materna.

Se avanza maravillosamente en nuestro país en el proceso hacia la humanización del nacimiento!

partonaturalpanama

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Cesárea humanizada ?

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¿Cesárea humanizada?
Yo había escuchado de parto humanizado, parto natural pero no había escuchado nunca de la cesárea humanizada hasta que la viví. Esta es la historia de mi NEcesárea humanizada.

Desde que tengo 15 años de edad y vi por primera vez un parto en agua por televisión, supe que así era como quería tener a mis hijos. Se veía todo tan humano, tan natural, la mamá rodeada de sus familiares y de su pareja, haciendo una labor de parto en total libertad, sin estar acostada, ni amarrada, ni restringida.
Y la emoción que sentían al momento del nacimiento se salía del televisor.

No fue hasta hace un par de años que me entró la curiosidad por buscar en Internet la frase: “parto en agua en Panamá” y me encontré con que se estaban haciendo partos en agua en casa y que los doctores Aybar eran los encargados de llevar a cabo tan maravillosa labor. Fue cuando me dije: mi sueño se va a hacer realidad e inmediatamente hice una cita con la Dra. Graciela para ir a conocerla.

Así pues, quedé embarazada en junio de 2014 y empezó la preparación para mi parto soñado: todas las semanas veía al menos 5 videos de partos en agua, en casa, en el campo, en la playa, con los delfines, partos en diferentes culturas. Aprendiendo cada cosa que podía. Viendo cómo se comportaban las mujeres en su estado más natural posible. Me leí libros sobre técnicas de relajación y sobre partería, tomé curso de preparación para el parto, hice yoga prenatal y en cada consulta con la Dra. Graciela, llevaba una lista interminable de preguntas que ella con mucha paciencia y amor me iba respondiendo, dándome confianza y borrando todos los miedos y creencias que la sociedad insiste en imponernos.

No tengo queja de mi embarazo. Fue realmente maravilloso, con pocos malestares. Disfruté una a una todas las semanas, hasta que llegó la semana 32 y tuve rotura prematura de membranas. Ese mismo día quedé hospitalizada, tratando de evitar una infección y dándole tiempo al bebé a madurar un poco más sus pulmones. Mi bebé nacería en el hospital y en seco. Adiós parto soñado, adiós parto en agua y en casa. Todo lo que había soñado, como me lo había imaginado, no iba a poder hacerse realidad esta vez.
3 días después, entra a mi habitación la Dra. Graciela y me dice: “Dunia, hoy es el día. Hoy nace tu bebé sea como sea, no podemos esperar más. Vamos a inducirte el parto y si por algún motivo no avanza, tendré que hacerte una cesárea.”
La palabra cesárea retumbaba en mi cabeza. No podía creer que esto estuviera pasándome a mi.

El miércoles 21 de enero de 2015 a eso de las 9:00 A.M. la Dra. me indujo el parto con prostaglandina, explicándome perfectamente cómo se aplicaba, cómo funcionaba y detallándome la diferencia con la pitocina. Hasta me enseñó la caja donde venía el medicamento.
Me colocó el monitor fetal y dejó dicho a las enfermeras que me lo quitaran en un rato, para permitir que me moviera por la sala de labor y estuviera lo más cómoda posible, era mi único intento para que el cuerpo hiciera lo que tenía que hacer. Pero no lo hizo.
A las 6:00 P.M. no había dilatado absolutamente nada. La Dra. Graciela me dijo: “Dunia, tu cérvix está cerrado, tan cerrado que va a tomar días en abrirse. Perdóname pero te voy a tener que hacer cesárea, hay que sacar al bebé ya.”

Y así fue como quedé metida por primera vez en un salón de operaciones, temblando de frío y de miedo.
Como los doctores Aybar hacen un equipo maravilloso, mientras la Dra. Graciela supervisaba cómo me ponían la epidural, el Dr. Rodrigo se encargaba de tranquilizarme, hablándome, animándome, diciéndome que pronto todo esto acabaría e iba a tener a mi bebé en mis brazos.

El revuelo y la energía en el salón de operaciones era increíble. Como no sabíamos el sexo del bebé, habían apuestas. Teníamos los nombres: Valentina o Gabriel. La mayoría de las personas a mi alrededor querían que naciera Valentina (por eso de que las niñas son más fuertes) pero yo muy en el fondo de mi corazón sabía que Gabriel estaba a punto de nacer. Y así fue. Nació mi ángel Gabriel pesando 3 lbs, e inmediatamente fue examinado y se le brindaron los cuidados necesarios para asegurarse de que estuviera bien. Y estuvo bien.

Gabriel quedó hospitalizado 20 días, esperando que ganara peso y que aprendiera a succionar de mi pecho para poder llevármelo a casa y darle todo el amor posible.
Yo no sé casi nada de medicina, pero los días que esperamos en el hospital a que sus pulmones maduraran me parece que fueron determinantes para que Gabriel naciera en perfectas condiciones.

Esta es la historia de mi NEcesárea humanizada: desde el primer momento que supe que estaba embarazada, mi doctora me explicó claramente el funcionamiento de mi cuerpo y que si por algún motivo la labor de parto no fluía, la tecnología estaba disponible para mi y mi bebé pero siempre haciendo hasta el último intento de ser lo más natural posible.
Tanto por los doctores Aybar, como por el Dr. Alberto Heart, fui atendida como un ser humano, siempre me detallaron todos los procedimientos que se me iban a realizar, conversaron conmigo, me aconsejaron e incluso reflexionamos sobre las vueltas que da la vida: a veces por más que nos empeñemos en crear un destino, la vida nos sorprende con algo totalmente diferente a lo que teníamos planeado pero igualmente maravilloso.

No tengo más que palabras de agradecimiento para los doctores Graciela, Rodrigo Aybar y Alberto Heart. La labor que están haciendo en Panamá es realmente maravillosa. Con ustedes en vez de ir a la consulta de un médico, se conversa con un amigo, un compañero, con un ser humano que tiene sentimientos igual que sus pacientes y que está comprometido a respetar a la naturaleza.
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La madre de Wilmaryan, su testimonio.

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_Experiencia de la Abuela:
_Puro Amor es lo que esa noche se respiraba en el apartamento, todo impregnado de la fragancia de la vida, de un Aliento que se esperaba con mucha Paz Alegría Gozo y más allá de lo que se puede llamar Felicidad…Es Algo Sobrenatural lo que estaba aconteciendo allí en ese espacio pequeño que se convertía en un cielo despejado para poder visibilizar la Gran Estrella que esperábamos. Todo se traducía en Armonía, las contracciones acompañada de una melodía sonora que se afinaban al entrar por mis oídos, salían desde las entrañas de mi hija que me hacían vibrar, aun así seguía yo grabando el escenario con mi voz llena de Amor y Alegría en solo pensar que no solo nosotros presenciaríamos el Advenimiento a la Luz de Camila Sofía, sino que su Abuelo y Flia podrían disfrutar de esa labor de parto tan llena de la presencia de Dios. La calma, tranquilidad que transmitía la dra Aybar era como que aquí falta mucho y todo está Bien, pues en verdad así lo sentía. Cuando menos pensaba vi al Dr Aybar relajado, seguro de que el parto sería para el amanecer. No habían pasado ni 2 horas, cuando la cosa se volvió en serio, era así, ya se asomaba la cabecita queriendo decir aquí estoy yo, es la hora el Tiempo Perfecto para llegar a la Luz del Mundo. Continuaba emocionada y que Grabando todo con narración y demás, cual abuela Primeriza, disfrutando del acompañamiento de mi yerno que no se separo ni un minuto en esa labor, creo que el también iba a parir, que belleza sentir que El Amor de pareja se engrandeció en ese momento, todo lo que se respiraba era la grata aroma del Amor, el Amor que Dios ha puesto en nuestros corazones. Ese Momento del Nacimiento quedó Grabado en mi corazón, ver el rostro de mi hija mirando a su Niña Bendecida hermosa y sana que iba saliendo y así iba sintiendo un alivio en su cuerpo físico, porque su espíritu vibraba con la Grandeza del Amor que había en su Alma y Corazón, y con ello la mirada de Camila sofia como dentro del agua con sus ojos abiertos que daba gracias a Dios por la vida y a su mami por haberla llevado en sus entrañas, esa mirada tan limpia y pura que reflejaban el Amor. En Verdad Agradezco Primeramente a Dios porque hizo posible este encuentro con el matrimonio de Médicos Aybar quienes con su gran calidad humana y ese espíritu de Amor en lo que hacen llenan los requisitos para que todas las mujeres quieran Parir de una manera humanizada. Eternamente Agradecida. Exitos que todo lo que hagan toquen y emprendan prospere en todo Tiempo, para que sirvan de ayuda para la venida de muchas Vidas a ésta Tierra Bendecida y ser de Ejemplo para los que tienen esta como profesión y la puedan conviertan en un disfrute, para hacerla más pensada en el Ser que está cargado de Amor _Mil Gracias.
Atte La Madre de la Paría
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Experiencia de la mami Primeriza:
Así nació Camila Sofía, en un amor de parto.
Desde siempre quise con la posibilidad de dar a luz en agua, por los beneficios en la labor y las ventajas de tener a tu Bebé desde el primer segundo de vida. Estando embarazada seguía con esa idea de poder hacerlo no solo en agua sino de que fuese en la tranquilidad de mi casa, mi espacio, con mi gente, sin interrupción de enfermeras con manos frías, quitando y poniéndome vías, haciéndome tacto, inyectando anestesia que repercutiría en ese momento mágico y de conexión en las primeras horas de vida de mi hija conmigo, quería sentirla desde el primer instante que diera a luz y que no nos separaran, no me imaginaba tumbada en cama sin poder moverme como quisiera pasar cada contracción, con personas que no tuvieran el sentimiento de la llegada de mi bebita, en pocas palabras deseaba un parto natural más humanizado. En varias ocasiones le comente a mi esposo que deseaba esto, pero pensábamos que en panamá no había esa opción, hasta que llego a mí un post de una página llamada partonaturalpanama.com de los Dres. Aybar, la cual no dude en revisar y nutrirme de las experiencias, luego en la semana 36 volví a escuchar de ellos a través de mi profesora de yoga prenatal y de las experiencia de una de sus alumnas con los doctores. A pesar de haberme controlado el embarazo hasta la semana 37 con una obstetra distinta a los Dres. Aybar, decidí escribirle al Dr. Aybar quién no dudo en responder inmediatamente, el calmo mis ansias y tranquilizo a esta madre primípara quien no se veía dando a luz ni por cesárea ni en hospital.
El Dr. Rodrigo, en la cita me confirmó que mi embarazo era sano, mi bebé sana y no había ningún impedimento para que parto natural en agua se diera. Además nos dio a mi mama, mi esposo y a mí, una clase magistral de embarazo, empoderamiento y del cuerpo de la mujer, afianzo mi seguridad en dar a luz naturalmente, recalcando que las mujeres tenemos ese don, que nacimos y tenemos un cuerpo tan sabio que conoce cómo actuar por naturaleza propia. Tras cada conversación, visita domiciliaria, cita en el consultorio en semanas de término del embarazo, revisiones de que mi bebita estaba perfectamente bien, sentía más tangible la posibilidad de mi parto natural y la conexión con el Dr. Aybar es única la seguridad que trasmite, su humanidad es encantadora, nos conecta con el ser.
Llegada a la semana 42 ya mi bebita Camila Sofía se impulsaba para llegar a este mundo le hablaba constantemente para que fuese un parto de amor y que no fuese una labor de parto extensa en donde las dos estuviésemos agotadas, que el tiempo sería el prudencial para que mis energías y las de ella la trajeran al mundo. Que todo Fluyera perfectamente… Y así fue el día llegó, el Dr Aybar me revisó y Camila hacia su trabajo perfectamente y mis doulos (Mi esposo bello y Mi madre bella) me brindaron todo el soporte el apoyo emocional, moral que se necesita en ese instante, donde crees que el dolor te va a ganar. Es indescriptible la sensación de armonía, que se respiraba en mi hogar, mi mama armó cada detalle con todo el amor que una madre puede hacerlo (la música relajante, las velas aromáticas y las luces tenues) para recibir la mejor bendición. Mi esposo fue mi respaldo con su abrazo de amor en cada contracción, sus manos firmes que mes sostenían, sus palabras que me recordaban cuando y como debía respirar, sin perder el enfoque, creo que nunca olvidará la experiencia de participar en el nacimiento de su hija. Con cada detalle y trato de los doctores, fueron más que médicos, fueron como unos familiares acompañándonos en el nacimiento, en el momento más bello de nuestras vidas.
Lo que sentí entré a la piscina armada por ellos, no fue más que una sensación de calma, fue un alivio inigualable, las contracciones eran más llevaderas y cuando las ganas inminentes de pujar llegaron, el Dr. Aybar sugirió que si deseaba pujar lo hiciera, tomé fuerte de las manos de mi esposo, el sonido de mi pujo lo alertó, me miró y ahí le dijo a su esposa: ¡Gra, está Pariendo!!, el Dr. me indicó que me tocara para sentir que tan cerca o lejos estaba la cabecita de Camila, al tocarme sentí la cabecita de mi bebita y su cabello, ya estaba muy cerca, así que eso me animó a pujar con ganas unas dos veces más, a la tercera vez el Dr. Aybar me dijo con su voz de padre: ¡Mirame, mírame, no pujes más respira, respira, relájate!. Así que eso hice, al respirar y relajarme increíblemente Camila hizo su trabajo impecable, se impulsó, salió solita, ahí todo el dolor que pudo haber desapareció. La experiencia de parir y ver nacer a tu hija, que te vea a los ojos y se quede un rato mirándote como si te quisiera decir: ¡Así que eres tú!, ¡la de los latidos y antojos!, ¡la de los antojos! ¡Al fin nos conocemos mamita!. Esa miradita de amor no la olvidaré jamás, sentir mi piel contra la tuya, poder sostenerla, sentir como buscaba el pecho, sentir el latido del cordón umbilical es maravillosa, ver como su papá cortaba su cordón, se la llevaba a pesar y a medir, es única e indescriptible. Y Hoy ya dos meses de ese maravilloso día, sin duda alguna se que fue la mejor elección y lección de vida, enseñándome que tenemos un poder maravilloso que Dios nos ha brindado y que cuando estamos apoyados por un equipo médico adecuado, que cree en ti, y en una familia que te da el empuje, ese poder hace que tengamos un Parto de Amor.
Luego de esta experiencia, estoy dispuesta a brindar mi apoyo aquellas personas como los Dres. Aybar y el Dr. Heart, que creen, promueven el parto natural, humanizado, así como los cuidados del bebé rescatando a la simplicidad del ser humano.
Agradecida con mis maestros en esta experiencia:
Dios, por haberme encaminado hacia las personas correctas para traer a mi bebita al mundo de la manera más hermosa y humanizada posible.
Los Doctores Aybar, quienes con su experiencia apoyo y visión del parto natural impulsan a tantas mujeres a creer en ellas, su labor es inigualable, admirable y excepcional. Que sus proyectos entorno al parto natural en Panamá se materialicen y extiendan.
Al Dr. Alberto Heart por su manera maravillosa de brindar atención, sus conocimientos y cuidar de nuestra bebita desde que salió del agua.
Mi profesora de Yoga Halima Cuadra por cada enseñanza por cada ejercicio practicado que ayudaron a colocarse en posición a mi bebita, por cada visualización, canción, por ayudar a poner mi mente a tono.
Mi mamita bella, nos faltará vida a Camila y a mí para para agradecerle y devolverle tanto amor y apoyo incondicional, desmedido sin interés siempre, eres fundamental en nuestra vida. Gracias por cada oración y bendición. Camila Sofía te amará inmensamente.
Mi esposo bello, tu seguridad, tu valentía y tranquilidad, me las trasmitiste en cada instante, fuiste mucho más de lo imaginaba. Camila Sofía querrá que le cuentes esta historia siempre.
Erlyn Levis, por haberme contado su experiencia tan amablemente, sin conocerme fuiste otro granito de arena para hacer la experiencia posible.
Todas aquellos que estuvieron pendiente de Camila y de mí desde el embarazo hasta hoy en día.
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Wilmaryan. El poder infinito del amor

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Experiencia de la mami Primeriza:

Así nació Camila Sofía, en un amor de parto.

Desde siempre quise con la posibilidad de dar a luz en agua, por los beneficios en la labor y las ventajas de tener a tu Bebé desde el primer segundo de vida. Estando embarazada seguía con esa idea de poder hacerlo no solo en agua sino de que fuese en la tranquilidad de mi casa, mi espacio, con mi gente, sin interrupción de enfermeras con manos frías, quitando y poniéndome vías, haciéndome tacto, inyec

tando anestesia que repercutiría en ese momento mágico y de conexión en las primeras horas de vida de mi hija conmigo, quería sentirla desde el primer instante que diera a luz y que no nos separaran, no me imaginaba tumbada en cama sin poder moverme como quisiera pasar cada contracción, con perso

nas que no tuvieran el sentimiento de la llegada de mi bebita, en pocas palabras deseaba un parto natural máshumanizado. En varias ocasiones le comente a mi esposo que deseaba esto, pero pensábamos que en panamá no había esa opción, hasta que llego a mí un post de una páginallamada partonaturalpanama.com de los Dres. Aybar, la cual no dude en revisar y nutrirme de las experiencias, luego en la semana 36 volví a escuchar de ellos a través de mi profesora de yoga prenatal y de las experiencia de una de sus alumnas con los doctores. A pesar de haberme controlado el embarazo hasta la semana 37 con una obstetra distinta a los Dres. Aybar, decidí escribirle al Dr. Aybar quién no dudo en responder inmediatamente, el calmo mis ansias y tranquilizoa esta madre primípara quien no se veía dando a luz ni por cesárea ni en hospital.

El Dr. Rodrigo, en la cita me confirmó que mi embarazo era sano, mi bebé sana y no había ningún impedimento para que parto natural en agua se diera. Además nos dio a mi mama, mi esposo y a mí, una clase magistral de embarazo, empoderamiento y del cuerpo de la mujer, afianzo mi seguridad en dar a luz naturalmente, recalcando que las mujeres tenemos ese don, que nacimos y tenemos un cuerpo tan sabio que conoce cómo actuar por naturaleza propia. Tras cada conversación, visita domiciliaria, cita en el consultorio en semanas de término del embarazo, revisiones de que mi bebita estaba perfectamente bien, sentía mástangible la posibilidad de mi parto natural y la conexión con el Dr. Aybar es única la seguridad que trasmite, su humanidad es encantadora, nos conecta con el ser.

Llegada a la semana 42 ya mi bebita Camila Sofía se impulsaba para llegar a este mundo le hablaba constantemente para que fuese un parto de amor y que no fuese una labor de parto extensa en donde las dos estuviésemos agotadas, que el tiempo sería el prudencial para que mis energías y las de ella la trajeran al mundo. Que todo Fluyera perfectamente… Y así fue el día llegó, el DrAybar me revisó y Camila hacia su trabajo perfectamente y mis doulos (Mi esposo bello y Mi madre bella) me brindaron todo el soporte el apoyo emocional, moral que se necesita en ese instante, donde crees que el dolor te va a ganar. Es indescriptible la sensación de armonía, que se respiraba en mi hogar, mi mama armó cada detalle con todo el amor que una madre puede hacerlo (la música relajante, las velas aromáticas y las luces tenues) para recibir la mejor bendición. Mi esposo fue mi respaldo con su abrazo de amor en cada contracción, sus manos firmes que mes sostenían, sus palabras que me recordaban cuando y como debía respirar, sin perder el enfoque, creo que nunca olvidará la experiencia de participar en el nacimiento de su hija. Con cada detalle y trato de los doctores, fueron más que médicos, fueron como unos familiares acompañándonos en el nacimiento, en el momento más bello de nuestras vidas.

Lo que sentí entré a la piscina armada por ellos, no fue más que una sensación de calma, fue un alivio inigualable, las contracciones eran más llevaderas y cuando las ganas inminentes de pujar llegaron, el Dr. Aybar sugirió que si deseaba pujar lo hiciera, tomé fuerte de las manos de mi esposo, el sonido de mi pujo lo alertó, me miró y ahí le dijo a su esposa: ¡Gra, está Pariendo!!, el Dr. me indicó que me tocara para sentir que tan cerca o lejos estaba la cabecita de Camila, al tocarme sentí la cabecita de mi bebita y su cabello, ya estaba muy cerca, así que eso me animó a pujar con ganas unas dos veces más, a la tercera vez el Dr. Aybarme dijo con su voz de padre: ¡Mirame, mírame, no pujes más respira, respira, relájate!. Así que eso hice, al respirar y relajarme increíblemente Camila hizo su trabajo impecable, se impulsó, salió solita, ahí todo el dolor que pudo haber desapareció. La experiencia de parir y ver nacer a tu hija, que te vea a los ojos y se quede un rato mirándote como si te quisiera decir: ¡Así que eres tú!, ¡la de los latidos y antojos!, ¡la de los antojos! ¡Al fin nos conocemos mamita!. Esa miradita de amor no la olvidaré jamás, sentir mi piel contra la tuya, poder sostenerla, sentir como buscaba el pecho, sentir el latido del cordón umbilical es maravillosa, ver como su papá cortaba su cordón, se la llevaba a pesar y a medir, esúnica e indescriptible. Y Hoy ya dos meses de ese maravilloso día, sin duda alguna se que fue la mejor elección y lección de vida, enseñándome que tenemos un poder maravilloso que Dios nos ha brindado y que cuando estamos apoyados por un equipo médico adecuado, que cree en ti, y en una familia que te da el empuje, ese poder hace que tengamos un Parto de Amor.

Luego de esta experiencia, estoy dispuesta a brindar mi apoyo aquellas personas como los Dres. Aybar y el Dr. Heart, que creen, promueven el parto natural, humanizado, así como los cuidados del bebé rescatando a la simplicidad del ser humano.

Agradecida con mis maestros en esta experiencia:
Dios, por haberme encaminado hacia las personas correctas para traer a mi bebita al mundo de la manera más hermosa y humanizada posible.

Los Doctores Aybar, quienes con su experiencia apoyo y visión del parto natural impulsan a tantas mujeres a creer en ellas, su labor es inigualable, admirable y excepcional. Que sus proyectos entorno al parto natural en Panamá se materialicen y extiendan.

Al Dr. Alberto Heart por su manera maravillosa de brindar atención, sus conocimientos y cuidar de nuestra bebita desde que salió del agua.

Mi profesora de Yoga Halima Cuadra por cada enseñanza por cada ejercicio practicado que ayudaron a colocarse en posición a mi bebita, por cada visualización, canción, por ayudar a poner mi mente a tono.

Mi mamita bella, nos faltará vida a Camila y a mí para para agradecerle y devolverle tanto amor y apoyo incondicional, desmedido sin interés siempre, eres fundamental en nuestra vida. Gracias por cada oración y bendición. Camila Sofía te amará inmensamente.

Mi esposo bello, tu seguridad, tu valentía y tranquilidad, me las trasmitiste en cada instante, fuiste mucho más de lo imaginaba. Camila Sofía querrá que le cuentes esta historia siempre.
Erlyn Levis, por haberme contado su experiencia tan amablemente, sin conocerme fuiste otro granito de arena para hacer la experiencia posible.

Todas aquellos que estuvieron pendiente de Camila y de mí desde el embarazo hasta hoy en día.