Claudia, Gabriel y Valentina.

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A Caludia la conocí durante su embarazo. Su primer embarazo.

Increiblemente entusiasta. Brasileña. No dejaba de enviarme información acerca de un poderoso movimiento social, que se desarrolla en Brasil en defensa del parto normal. Existe una película que ha ganado premios: El  Renacimiento del Parto. Me la trajo. Extraordinario documental. Gabriel , su esposo, es uruguayo. Una ternura de persona.

Nosotros por nuestra parte maravillados con ellos. La sensación era en todo momento, la que se siente con nuestros hijos.

A veces se nos hacia no fácil mantenernos en el centro, es decir, es tan adverso el medio circundante cuando una mujer quiere vivir un parto respetado, que se necesita mucho amor y paciencia para vencer los obstáculos que la sociedad ha creado con el objeto de convertir el nacimiento humano en un jugoso negocio y en una peligrosa “enfermedad”. Con Claudia lo logramos!

Durante el parto se las arregló maravillosamente. Tuvimos la compañía de Emilia Siniscalchi, Doula eficiente y entusiasta.

Valentina nació serenamente. Maravillosamente. Hermosa.

Al rato nos percatamos que todos estábamos con los ojos humedecidos por la emoción !

Gracias Claudia, gracias Gabriel, gracias Valentina por vuestro ejemplo !

Dr. Rodrigo Aybar

Dra. Graciela Anhel de A.

Contra viento y marea.

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CONTRA VIENTO Y MAREA

Ya han pasado cinco meses desde el nacimiento de mis hijos. Desde el comienzo del embarazo no fue nada fácil. Nunca voy a olvidar ese día, ya estaba embarazada de 4 meses y teníamos la primera ecografía, cuando nuestro querido doctor Aybar nos anuncio a gran sorpresa nuestra y de todos que eran dos y no uno!! Fue una noticia tan inesperada que vino a remecer nuestras vidas, no sabíamos si llorar o reír. Mi pareja me miraba con una mirada congelada en el tiempo, incrédulo. No podíamos hablar, fue una noticia que nos dejo perplejos. Los embarazos múltiples están tan estigmatizados que desde el primer momento me llene de preguntas. Que riesgos habían? Como podré cuidarlos? Y los gastos? Podré dar a luz en casa? Como lo haremos?!! Etc.
El doctor Aybar, como siempre con su gran sentido del humor, apoyó en ese momento tan lleno de temores e interrogantes. De inmediato pudimos ver en la ecografía que se trataba de dos niños. Todo parecía estar bien. Dos bolsas, dos placentas, las medidas, todo indicaba que estaban en perfecta salud y crecimiento y eso me tranquilizó.

Pero cuantos comentarios desatinados tuve que escuchar, cuantos “consejos” que, aunque venían de buena fe, no ayudaban en nada. Cuantos miedos ajenos e infundados me envolvían en esos días. Yo quería solo alejarme de todos y estar en paz. Yo sabía que mis bebes estaban bien y que todo saldría bien. La gran incertidumbre era si podría dar a luz en casa, como yo lo quería, como había sido el nacimiento de mi primera hija.

Yo sabía que podía dar a luz naturalmente pero esa frase lapidaria de “embarazo múltiple de alto riesgo” era algo que me perseguía y cuando entras al hospital con ese título ya sabes lo que te espera!
Los doctores y mi pareja no dudaban en mi capacidad de tener un parto natural pero mi miedo era que yo sabía que si lo hacía en el hospital iba a terminar siendo cesárea, solamente por que todos los partos gemelares son catalogados dentro del mismo saco, casi como una patología. Eso no era justo en mi caso ya que estábamos en perfecta salud. Yo quería tener un parto respetado y no apurado ni violentado. Yo quería sentir mi cuerpo y no quería tener que parir con el cuerpo adormecido. Yo quería que el parto fuera mío y no del equipo medico, yo quería estar plenamente presente en cuerpo y alma para recibir a mis hijos.

Claro que no iba a poner en riesgo la salud de mis bebes ni la mía! Y hubieron muchas personas que insensatamente me catalogaban de irresponsable o egoísta al querer parir en casa! Esos comentarios no los soportaba. No por que herían mi ego, por que en el fondo no me importaba lo que pensaran de mi ya que yo nunca tome esa decisión en base a una posición de querer demostrarle nada a nadie, sino que la tome en base a mucha reflexión e información sobre la realidad de los hechos solo para el bien mío y de mis hijos.

Para mi el dar a luz siempre significó una experiencia sagrada por lo tanto no quería ser anestesiada ya que quería vivir plenamente el proceso de mi cuerpo de mujer que da la vida en un acto de amor. También mi instinto materno me decía que esa era la mejor forma de hacerlo. Me informe mucho durante mi primer embarazo sobre los riesgos de la epidural, que es una droga derivada de la cocaína y aun no se han comprobado los efectos secundarios que esta pueda tener en el bebe. Lo cierto es que para la mama puede ser que le ayude a no sentir dolor pero esto viene a romper con el importantísimo rol que tiene el baño de “hormonas de amor” del que habla Michel Odent, y que van a marcar su impronta al momento del parto tanto para la madre y su bebe. Yo entendía la frase “para cambiar al mundo es preciso cambiar la forma de nacer” ya que esa impronta de amor resulta en un ser humano y una sociedad mas empática. Yo había sentido en carne propia, durante el nacimiento de mi primera hija, esa adrenalina y esas hormonas que impregnan tu cuerpo, especialmente al momento de expulsión del bebe. Es algo muy fuerte que recorre todas las células de tu cuerpo y estoy segura que para el bebe debe ser algo formidable.

Dar a luz es un acto de amor y el mito que la mujer no puede dar a luz sin anestesia por que el dolor es insoportable es algo para mi totalmente invalido. Yo quería destapar mitos y entender lo que había detrás de todos esos miedos tan arraigados en las mentes de nuestra sociedad actual que no hacen mas que des-empoderar a la mujer.

Sin embargo seguían la pruebas para mi. Lecciones de humildad, lecciones de compasión, de fuerza interna. Al comienzo parecía que un parto en casa no iba a ser posible ya que la posición de los bebes no era la mas optima.
Comencé a ponerme en el caso que tuviera que ir al hospital y a idear un plan de “parto respetado”. Leí sobre “gentle cesarean birth” ya que en tal caso preveía una cesárea inevitable. Como podría crear un espacio sagrado en medio a un lugar tan frio y deshumanizado?

Entonces comencé a re-programarme para mantener mi mente abierta y no tener expectativas. Aprendí a fluir y a estar en el presente, como también a confiar que cualquiera que fuera la situación que se presentara, esa sería exactamente la experiencia que nos tocaba vivir y que tenía que aceptarla y sacar lo mejor de ella.

Durante ese período me conecté con mis bebes entre meditaciones y les hablaba pidiéndoles una señal, que si ellos querían nacer de forma natural que se tenían que girar para estar los dos cabeza abajo. Ya estábamos en la semana 30 y parecía muy improbable que los bebes fueran a cambiar de posición. Mis esperanzas seguían allí. Una noche, mientras trataba de dormir, sintiéndome muy incomoda, me senté y en ese rato de desvelo habitual sentí un movimiento muy fuerte en mi útero, sentí como el bebe que estaba cabeza arriba se giro por completo, empujando y tratando de acomodarse en el poco espacio que tenia para moverse. Fue increíble! Yo sabia que era mi bebe, que me había escuchado y que había hecho todo lo imposible e improbable para ponerse cabeza abajo! Durante la siguiente visita con los doctores pudimos ver que los dos bebes ya estaban en la posición optima! Recuerdo los gritos de alegría en ese momento y el asombro de todos. Entonces dije “será en casa!”

Los dos bebes estaban bien posicionados cabeza hacia abajo y el parto no suponía riesgo alguno, entonces decidimos hacerlo en casa. Me informe sobre los riesgos reales del parto gemelar, riesgos que no aplicaban en mi caso. Yo sentía fuertemente que era lo mejor que podía hacer para los bebes y que ellos deseaban nacer de esa forma.

A pesar de los miedos ajenos y boicoteos de todo tipo que se arrimaban a mi alrededor, logre canalizar todas mis fuerzas y pensamientos positivos para empoderarme. Llegue al día del parto con una certeza y una fuerte determinación que lo lograría. En mi no había lugar para la duda. Los nueve meses de preparación al parto habían sido para mi una clara prueba que yo podía. Cada mes de embarazo había sido como una prueba superada. Mi embarazo había llegado a termino a pesar de los comentarios tan pre-determinantes e infundados que me rodeaban como: “ya veras los mellizos siempre se adelantan” o “cuidado que se te van a salir” o “están sanitos?” o “obvio que el parto será en el hospital verdad?”, “no te da miedo tenerlos en casa?”, “es demasiado riesgoso”, “mejor que te los saquen y YA!!” etc, etc.

Finalmente, si! Llegue a termino! Parí a mis mellizos en casa y logré lo que yo sabía que iba a lograr. El primer bebe peso 3.6 kilos y el segundo peso 2.8 kilos y nacieron en perfecta salud. Es mas, el doctor dijo que nunca había visto a unos bebes recién nacidos con los ojos tan abiertos y fijando su mirada como lo hicieron mis hijos al nacer. El parto fue la experiencia mas valiosa y enriquecedora de mi vida. La mas fuerte y la mas bella. Mis hijos son los mas sanitos y bellos del mundo. A pesar de lo difícil que ha sido, especialmente los tres primeros meses con los bebes y todo el trabajo posterior al parto, es maravilloso poder superar las dificultades y ver en esos dos pares de ojitos tanto amor y pureza, todo el esfuerzo vale la pena. Cuando estoy pasando momentos difíciles solo recuerdo que lo que hice es una prueba que todo es posible, y no hay mejor cosa que la confianza en uno mismo!

Una ves leí esta frase: “El parto es Nuestro”. Esa frase se me grabo y espero que se grabe en las mentes de otras mujeres. El parto siempre es de la mujer. No de un equipo medico. Siempre que se pueda, la mujer debe ser la protagonista, debe ser ella quien da a luz a su hijos en un acto empoderador. No soporto ver a mujeres poderosas robadas de su dignidad y poder al ser sometidas a los protocolos médicos, a la ignorancia y a la manipulación. Esto no esta bien. En el caso de una mujer sana, y de cualquier mujer, ella debería ser respetada y honrada en el momento del parto, que es un momento sagrado.
Doy gracias a la vida de haber podido vivir esta experiencia tan maravillosa!

Sarah Cousineau

A Jackie Montoya, nuestro homenaje!

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image image imageJackie Montoya, es panameña. Es hermosa y tierna. Es sumamente inteligente. Es una súper mamá!

Tiene cuatro hijos. Todos han nacido en agua. A todos les ha dado lactancia materna exclusiva. Es activa en la sociedad. Inquieta. Progresista.

Practica yoga y se alimenta de manera saludable. Sumamente alegre.

Fue el primer parto que atendimos en agua. Fue en su residencia.

Todo lo organizó ella. Trajo la piscina. Junto a su esposo nos enseñó como prepararla.

Los nacimientos de sus hijos fueron maravillosos. Aprendimos para siempre que una mujer es capaz de vivir y sentir su maternidad de manera natural y plena.

Jacquie Montoya, abrió el camino para que mas y mas mujeres en nuestro país defiendan el espacio y el derecho que les pertenece: ser dueñas absolutas de su cuerpo y de su maternidad.

En nombre de todas las que han seguido su ejemplo en Panamá y en el nuestro propio le decimos GRACIAS ! por tu ternura, tu amor, tu sabiduría y tu ejemplo!

 

Dra. Graciela Anhel de Aybar

Dr. Rodrigo Aybar

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El parto es nuestro.

image image image image image Ivana

Ivana, Alanna,Varvara,Tisha,Hilla,Perla,Lorena,Karla,Martha,Hilde,Marcela,Katherine,Cari,Tatiana,Kim, y tantas mas son fiel testimonio de la recuperación del parto a quien les pertenece: A las madres, los papás,los abuelos,los hermanos!

Son las propias mujeres las que van ocupando en espacio que siempre les perteneció .

Nosotros solo hemos creado el ambiente para que la maravilla de la naturaleza se exprese.

Respetar el proceso natural es nuestro norte. Interrumpirlo con medicamentos solo cuando es estrictamente necesario. Crear el ambiente de amor, de paz y profundo respeto, para que las hormonas de la maternidad de liberen espontáneamente, creando el vínculo y el espacio para que el bebé haga su trabajo : nacer y encontrar el seno de su mamá y de esa manera iniciar tranquilamente la lactancia.

Nosotros solo podemos expresar nuestra admiración a estas maravillosas madres, que dan el ejemplo y van impulsando el cambio indispensable en la manera de nacer en Panamá.

Dra. Graciela Anhel de Aybar

Dr. Rodrigo Aybar

La Oxitocina, la hormona de las mil caras.

En el conocimiento de la biología y fisiología humana se avanza rápidamente.
Los aportes de Kerstin Uvnãs de la Universidad de Karolinska, Estocolmo Suecia han contribuido enormemente el la comprensión del rol de la Oxitocina.

Los partos que se realizan en el agua y en ambientes seguros y tranquilos para la madre permiten que se exprese libremente la Oxitocina natural con todos sus enormes beneficios.

La Oxitocina artificial y el bloqueo epidural, liquidan estas importantes funciones con pésimos resultados en la atención del parto..

Dr. Rodrigo Aybar

La Oxitocina, la hormona de las mil caras

La investigadora sueca Kerstin Uvnäs impartió la conferencia inaugural del X Congreso de Fedalma recordando que cuando ella empezó su investigación sobre la oxitocina se sabía poco o casi nada sobre el mecanismo de la oxitocina, más allá de su implicación durante el parto y la lactancia.

En cambio, hoy en día sabemos que los humanos contamos con una compleja red neuronal sensible a la oxitocina, por lo que esta hormona influye en gran cantidad de funciones fisiológicas. Por ejemplo, actualmente está demostrado que la oxitocina produce cambios psicológicos, promoviendo la calma y reduciendo el estrés.

Pero la oxitocina tiene efectos más allá del cerebro. Uvnäs señaló que esta hormona promueve el crecimiento de las células, por lo que se la puede considerar una hormona del crecimiento. Además, si la oxitocina llega a una célula cancerígena, inhibe su crecimiento, por lo que tiene un efecto preventivo en casos de cáncer de pecho, de colon, de ovario o de endometrio.

Comportamiento maternal y social

Kerstin Uvnäs también habló de experimentos en los que la administración de oxitocina a ratas (e incluso a mamíferos superiores) indujo un comportamiento maternal incluso en hembras que nunca habían dado a luz. Pero, además, los animales tratados con oxitocina se vuelven más sociables, son más cercanos y abiertos y menos propuestos a luchar por el territorio.

La oxitocina tiene un efecto calmante, ansiolítico, en el área del cerebro conocida como amígdala. También reduce la sensación de dolor, tiene efecto anti-estrés, disminuye el cortisol y aumenta tránsito gastrointestinal. Por otro lado, si en lugar de administrarla puntualmente se repite la pauta y se administra durante un par de semanas, se observan efectos a largo plazo que duran incluso varias semanas:

Efecto similar a una ansiolítico.
Mayor umbral del dolor.
Menor inflamación.
Menor presión sanguínea.
Menor nivel cortisol.
Tono vagal aumentado.
Facilita el aprendizaje.
Aumenta la ganancia de peso.
Aumenta la tasa de curación de heridas
También en humanos

Aunque la investigación básica demuestra la gran capacidad de la oxitocina para modular el funcionamiento del organismo y el comportamiento en los animales, lo cierto es que estos efectos se han replicado también en estudios con humanos. Un efecto interesante de la oxitocina en las personas es su capacidad para aumentar la interacción social, mejorando la interpretación de los comportamientos sociales ajenos. Los individuos que reciben oxitocina se miran más los unos a los otros, sobre todo a los ojos, y entienden mejor cómo se sienten las otras personas.

Además, bajo la influencia de la oxitocina, las áreas del cortex relacionadas con el pensamiento crítico se inhiben y por eso se suele decir que el amor de madre es ciego. Al ser efectos relacionados con el área límbica, son completamente inconscientes. Kerstin Uvnäs añadió que, en ámbito de la maternidad, el papel de la oxitocina es fomentar y reforzar la confianza en la pareja y en el hijo.

Otros efectos de la oxitocina en seres humanos son:

Aumenta la capacidad de creer lo que la otra persona te está diciendo.
Reduce la ansiedad.
Disminuye los niveles de cortisol.
Menor tendencia a la la depresión.
Disminuye la sensibilidad al dolor.
Mejora la confianza.
Aumenta la probabilidad de ser hipnotizado.

También se están realizando ensayos clínicos sobre la influencia de la oxitocina en autismo, fobias sociales, esquizofrenia, depresión, ansiedad, enfermedades relacionadas con el estrés, abuso de sustancia, ayudante en psicoterapia, etc.

Cómo se segrega la oxitocina

La oxitocina se segrega durante la lactancia y durante el parto, pero también se relaciona con muchas otras áreas del cuerpo y del cerebro. Por ejemplo, se puede segregar desde el estómago, cuando una comida nos complace, o con las caricias. En cuanto a la lactancia, en un estudio en el que se sacaron 25 muestras de sangre a mujeres durante una hora se constataron picos de oxitocina cada 90 segundos aproximadamente, en un patrón pulsátil muy diferente al del ciclo de la prolactina.

Kerstin Uvnäs destacó que las mujeres con mayores niveles de oxitocina fueron las que registraron también niveles más altos de prolactina, por lo que la oxitocina no solo influye en la eyección de la leche, sino que también tiene un efecto significativo sobre la producción.

Cuando la mujer amamanta, la oxitocina ayuda a activar el estómago y todas las hormonas necesarias para la digestión, por lo que la función del sistema gastrointestinal se adapta a la cantidad de leche que está dando. Se optimizan todas las funciones del estómago y el intestino, de tal manera que se mejora el aprovechamiento energético de todos los alimentos que ingiere la madre.

La oxitocina segregada durante la lactancia se relaciona también con una disminución de la hormona del estrés, el cortisol. Por eso, Kerstin Uvnäs habló del efecto antiestrés de la lactancia materna, ya que cada vez que una mujer amamanta disminuye significativamente el cortisol.

La presión sanguínea también disminuye durante la lactancia con un efecto dosis-dependiente, de tal modo que la tensión de las madres suele ser mucho mejor tras cinco semanas de amamantamiento que en el posparto inmediato.

Oxitocina, lactancia y psique.

Las mujeres que amamantan, debido a este patrón repetitivo y pulsatil de la oxitocina, también experimentan cambios en su personalidad. Según el estudio mencionado anteriormente, las mujeres con mayores niveles de oxitocina son las que se vuelven más sociales y registran menores niveles de ansiedad.

Además, en el estudio, las mujeres con mayores niveles de oxitocina fueron las que dieron el pecho durante más tiempo, por lo que Uvnäs relacionó esta hormona con un mejor vínculo entre la madre y el hijo. Por último, añadió que la oxitocina vuelve más protectoras a las madres.

Como resumen de todo esto, la investigadora sueca recalcó que el papel de la oxitocina va mucho más allá de la eyección de la leche, ya que mejora la respuesta fisiológica de las madres y promueve el comportamiento afectivo con el bebé.

La oxitocina y el bebé

Cuando se habla de la hormona oxitocina, se suele olvidar que el bebé también genera su propia oxitocina. Hasta los tres meses de edad se registra la mayor producción de oxitocina de toda la vida, aunque los mayores niveles de oxitocina en los humanos se registran justo después del nacimiento. En ese momento, los niveles del bebé son incluso mayores que los de la madre.

No solo el nacimiento estimula la secreción de oxitocina en el bebé, sino que, con la succión, el bebé segrega su propia oxitocina además de estimular el mismo efecto en el organismo de la madre. Esto se ha constatado, por ejemplo, estudiando a terneros que registraban mayores niveles de oxitocina al succionar del pecho de su madre que al beber de un cubo.

El contacto piel con piel también fomenta la secreción de oxitocina, tanto en la madre como en el bebé. Siguiendo ese patrón pulsátil al que nos referíamos anteriormente, el cuerpo de la madre varía su temperatura por el efecto vasodilatador de la oxitocina. Y este cambio se transmite al bebé.

¿Protegemos el mecanismo de la oxitocina?

La oxitocina es una hormona tímida, no se segrega en la presencia de gente que no nos agrada o en situaciones percibidas como desconocidas o inseguras. Por eso es necesario cuidar tanto el momento del parto como la lactancia, para contribuir a que los mecanismos de la oxitocina funcionen tal y como están programados para hacerlo.

El problema es que hay prácticas, aparentemente inocuas, que dificultan estos procesos. Por ejemplo, en algunas maternidades se sigue envolviendo al bebé después del parto y se sabe que para los beneficios del contacto piel con piel no es suficiente la cercanía sino que tiene que haber contacto “real” de la piel del bebé con la piel de la madre.

Otro aspecto en el que se interfiere con el mecanismo de la oxitocina son las cesáreas. Cuando se realizan de urgencia sí que ha dado tiempo a que el bebé estimule el mecanismo de esta hormona, pero en las cesáreas electivas, al no desencadenarse el proceso del nacimiento, no se libera oxitocina. Y esto supone un problema a posteriori.

Uvnäs señaló, por ejemplo, que a los dos días posparto las mujeres que se habían sometido a cesáreas programadas no tenían estos picos de oxitocina que sí se registraban en las mujeres con un parto normal. Aunque se puede recuperar lo perdido después, lo cierto es que sin estos pulsos de oxitocina la prolactina tampoco sube y también se dificultan las adaptaciones psicológicas para el comportamiento maternal.

Epidural

Al aplicar la anestesia epidural, los nervios y los impulsos de toda esa zona se bloquean, por lo que el cerebro no registra lo que está sucediendo en la zona pélvica. De nuevo, esto dificulta la producción de oxitocina y, por tanto, influirá en los niveles de prolactina y en la adaptación maternal. En las madres que dieron a luz con anestesia epidural se constató que, dos días después del parto, los bebés amamantado no experimentaban aumento de la temperatura corporal con el contacto piel con piel. La teoría es que está fallando algo básico en la comunicación entre el cuerpo del bebé y el de la madre.

Finalmente, y en lo que se refiere al uso de oxitocina sintética durante el parto, Kerstin Uvnäs señaló que una de las principales diferencias entre ambas hormonas es que la natural fluctúa en picos mientras que la sintética se inyecta de una manera lineal. Al comprobar los niveles de oxitocina a los dos días posparto en las mujeres que recibieron oxitocina sintética se constató que producían menos oxitocina natural. “La producción endógena de oxitocina se regula a la baja de manera artificial”, concluyó la ponente.

Cuando se producen intervenciones, hay riesgos. Se interfiere en el proceso natural de la oxitocina, lo que induce cambios a nivel fisiológico que no se resuelven con intervenciones posteriores. La receta para evitarlo, dijo Uvnäs, es simple: continuar con el mecanismo fisiológico de parto, lactancia, contacto piel con piel, masaje, interacción social y apoyo familiar a la madre.

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Loyda


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Loyda Martínez , partera tradicional Kuna, nos ha maravillado con dos Molas características de la cultura de su etnia.

Panamá tiene el honor y el privilegio, como pocos países del continente latinoamericano, de tener varias Comarcas indígenas en pleno desarrollo.

Loyda atendió cientos de partos en su comunidad y ahora nos maravilla con estas molas confeccionadas por ella.

Asi es nuestra gente, sabia, generosa , creativa y alegre .

Ya llegara el día en que en Panamá el parto sea completamente libre y natural , respetando las maravillosas tradiciones de nuestro pueblo.

Gracias Loyda por esta maravilla nacida de tus manos!!!

Dra. Graciela Anhel de Aybar

Dr. Rodrigo Aybar

 

 

 

 

Imágenes que enriquecen el alma.

Sarah Cousineau durante el parto de sus gemelos Dante y Cosmo.

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Sarah con sus dos hijos, Dante y Cosmo

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Ámbar, su hija mayor alimentando a su hermanito.

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Dante y Cosmo

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Como dice Sarah en su carta, la perfección, sabiduría y magia de la naturaleza!!