Archivo mensual: julio 2012

La oxitocina

Una de las características mas comunes  del trabajo de parto es el temor, el miedo que siente cualquier mujer que está embarazada cuando piensa en el momento del nacimiento de su hijo. Las historias y relatos en relación al “dolor” del parto, son infinitas. Es perfectamente comprensible: Sin dudas el proceso del embarazo, el parto,el alumbramiento, la lactancia representan un esfuerzo enorme para la futura madre.

Cuando el parto “arranca” como decimos en Panamá, es decir cuando empieza el proceso del trabajo de parto que culminará con el nacimiento, el cuerpo de la madre produce una hormona,  la oxitocina que será la responsable de ir produciendo las necesarias contracciones del músculo uterino para ir madurando, es decir adelgazando, ablandando y ditalando el cuello del útero, hasta alcanzar la ditatación completa y luego permitir con la ayuda del los pujos de la madre la culminación del descenso, flexión y rotación de la cabeza y así facilitar su suave aparición a través del periné.

Cuando ocurre la contracción del útero que dura 40-50 segundos, el niño recibe muy poca sangre. Ese evento le produce estrés, que entre otras cosas, va preparando sus pulmones para su primera expansión que ocurrirá cuando entre en contacto por primera vez con el aire del ambiente donde nace. Dicho de otra manera, las contracciones regulares y rítmicas del útero en trabajo de parto son un excelente ejercicio respiratorio para el bebé. Esta dinámica del útero ocurre naturalmente, gracias a la oxitocina que produce la madre se van produciendo cada tres a cuatro minutos. En la naturaleza existen las pausas, los descansos. Es decir durante las horas del trabajo de parto, hay episodios de disminución del ritmo , la intensidad y duración de las contracciones uterinas que le permiten a la madre y su bebé, descansar, recuperar energías.

En los hospitales públicos y privados se utiliza  practicamente siempre! la oxitocina artificial, el Syntocinon que se aplica a la mujer en labor por la vía endovenosa diluida en un suero. La oxitocina artificial actúa inmediatamente, intensifica la intensidad de las contracciones y su frecuencia, sin permitinar ningún descanso al útero y por ende a la madre y su hijo. La madre queda prácticamente inmovilizada con una vía endovenosa permanente, lo que le produce de por si dolor y una gran incomodidad. Se agota ella, el útero y el bebé. Puede inducir a sufrimiento fetal agudo por exceso de actividad uterina. A veces uno encuentra una mujer con 5-6 contracciones cada 10 minutos !. El malestar de la madre aumenta considerablemente. En ocasiones uno escucha la expresión del lenguaje hospitalario que el niño nació “cansadito”, es decir con disminución del Puntaje de Apgar, que refleja claramente el riego innecesario a que estuvo expuesto.

Entonces la Oxitocina artificial no debe usarse rutinariamente, es mas la utilizamos en el parto natural, en rarísimas ocasiones !.

Dres. Graciela A. de Aybar y Rodrigo Aybar

Vínculo madre-hijo.

En los hospitales públicos y privados de Panamá se atiende el embarazo y el parto como si la madre y su hijo estuvieran “enfermos” y requirieran una atención “médica” indispensable para evitar “riesgos” en la salud de ambos. Se tiende a sub-valorar el rol único y decisivo que juegan ambos en el proceso del nacimiento.

Existen sólo tres hospitales públicos que tienen el reconocimiento de la UNICEF de “Hospital Amigo del Niño” que implica lactancia materna exclusiva y vínculo permanente de la madre con su hijo. Ningún hospital privado tiene esa categoría.

Cuando el niño nace se le “muestra” a la madre tan sólo unos minutos y es llevado a otra sala para ser “atendido” en las “primeras” horas y luego llevárselo a su habitación por “turnos”. Las madres lo “conocen” por las fotografías de celulares y cámaras fotográficas !.
Cuando se lo llevan a la habitación por fin, el recién nacido no succiona bien o está dormido, porque le dieron “sueritos” o leche artificial y por supuesto no tiene hambre.

Podría escribir durante horas lo frustrante y angustiante que todo ese sistema significa para la madre, su hijo, su pareja, y su famlia.

Basados en la evidencia médica hay algunos aspectos que quisiera destacar:

En el momeno de nacer, el niño debe ser entregado a su madre y puesto en contacto directo con la piel de su cuerpo lo mas cernano posible a sus senos. El cuerpo de la madre está con una elevada temperatura por el esfuerzo del parto y al tenerlo en contacto piel a piel irradia esa temperatura a su hijo, facilitándole su adaptación al nuevo ambiente.

El cordón umbilical no debe pinzarse ni cortarse hasta que deje de latir, evento que dura por lo general dos a tres minutos.

El pediatra, obstetra o partera a cargo debe posponer todas las acciones que no sean indispensables en las primeras horas del nacimiento, como por ejemplo las gotas o ungüentos oftálmicos, Vitamina K y otros.

Se realiza el exámen del recién nacido de preferencia mientras reposa en el tórax de su madre, de manera que ella ayude y participe en todo momento. El tratamiento del cordón umbilical con la colocacón del Klamp, debe hacerse junto a la madre. Al pesar al recién nacido la madre debe estarlo viendo. Lo ideal es entregárselo y luego ambos permanecen en la habitación juntos hasta la salida del centro asistencial. Es de vital importancia que su pareja participe junto a ella en todo momento de este primer encuentro del bebé con ellos.

El personal de apoyo la orienta en todos los aspectos del apego y las primeras lactadas.

Mientras todo esto ocurre, la placenta se desprende con total facilidad sin maniobras o intervenciones de ninguna clase y prácticamente siempre el útero se contrae de manera perfecta.

Lamentablemente todas estas recomendaciones en la atención del nacimiento, basadas en la abrumadora evidencia médica, no son una realidad en nuestro país.

Debo constatar sin embargo, que se ha ido produciendo un proceso de participación de nuestras futuras madres, exigiendo a médicos, hospitales y enfermeras sus derechos a un parto humano, libre y natural.

Dr. Rodrigo Aybar