Archivo mensual: noviembre 2012

Vínculo Ininterrumpido madre-hijo. Parte I

Uno de los objetivos mas importantes del parto natural, es asegurar el adecuado contacto del recién nacido con su madre.

Desde el momento en que nace, aun antes de cortar el cordón umbilical se inicia la relación entre ambos que será decisiva para toda la vida.
Se deben crear las condiciones para que la madre esté tranquila. Es importante el silencio, poca luz y permitir el contacto inicial.

El niño (a) se coloca suavemente ni bien nace, aun húmedo en el vientre desnudo de la madre. Se produce el contacto físico y visual entre ambos.

Ambos, léase bien, conversan !! El recién nacido balbucea y dialoga con su madre. Se tocan, se acarician. Invitamos a la madre y al padre que lo sequen, permaneciendo siempre en contacto piel a piel.Ello asegura que se irradie la elavada temperatura del cuerpo de la madre al del bebé, ahorrándole estrés y energía que necesita para su adaptación inicial.

Luego de un par de minutos, cuando el cordón umbilical deja de latir procedemos a cortarlo. Para el niño (a) ese evento es imperceptible así como para su madre. Ya puede ella ponerlo mas cerca aún, en su pecho, dotado de una elevada temperatura y a través del cual el bebé escucha los latidos del corazón de la madre, que le darán seguridad para toda la vida. El corazón de su madre aun late fuerte y rápido por el esfuerzo físico que acaba de concluir.

Invitamos a la madre a que le hable, lo acaricie, lo seque y lo acerque a sus senos. El recién nacido no necesita succionar todavía. Chupa un poquito y le encanta. Siente además el olor de su madre que le es conocido, como también escucha la voz de ella y de su padre, que le es tan familiar.

Todo esto debe ocurrir en silencio. Se debe gaurdar profundo respeto en esos minutos tan importantes para ambos.

Mientras todo esto ocurre, nosotros solamente realizamos una mirada atenta y vigilante, observando el proceso de adaptación del recién nacido a la vida extrauterina. Nos mantenemos a una cierta distancia.

Con esa serenidad de ambos, al cabo de unos diez minutos se produce el desprendimiento y salida de la placenta. Siempre se la mostramos a los padres.
Ese momento le permite a la recién parida, entender y visualizar mejor el ambiente es que estaba su hijo (a).

Procedemos a pedirle unos minutos de permiso a la madre, para realizar un exámen minucioso del bebé. Ese exámen lo hace el Pediatra o nosotros manteniendo al niño (a) en el vientre de su madre. Allí también se limpia y corta el remanente del cordón umbilical, colocándo el clamp que permanecerá hasta que se desprenda unos días después.

Ya con la placenta desprendida y culminado el exámen del bebé, se lo pedimos a la madre para pesarlo asegurándonos del contacto visual y auditivo permanente con su hijo (a).

En ese momento examinamos la placenta constatando que esté íntegra así como evaluamos la retracción del útero. Ocasionalmente tenemos que suturar algún desgarro y lo realizamos en unos minutos con anestesia local con el bebé preferentemente en brazos de su madre.

Todo esos eventos transcurren en 20-30 minutos.

Luego de higienizar a la madre suavemente, la invitamos a que permanezca en un ambiente íntimo, ojalá con poca luz, de su habitación para que permanezcan juntos. Nos aseguramos durante las primeras dos horas, que se establezca el inicio de la lactancia y la adecuada retracción del útero.

Ese puede ser el momento apropiado para que los familiares de los padres y sus amigos feliciten a la madre y conozcan al recién nacido (a).

Esta es la verdadera tarea que nos planteamos en cada nacimiento. Podemos decir que siempre resulta maravillosamente.

Dra. Graciela A. de Aybar
Dr. Rodrigo Aybar

Frente a su madre

Frente a su madre

Mariah

Su primera niña nació por cesárea. A pesar de todo su deseo de tener un parto natural, no fue posible. La niña era muy grande y estaba en una variedad de posición posterior, lo que dificulta aun mas el descenso y luego de una labor larga y agotadora terminó en una cesárea.

El segundo embarazo ocurrió un año y medio después, y el deseo de tener un parto natural seguía allí.

Para este se preparo mejor, controló mejor su peso, hizo sus ejercicios y continuó con su trabajo febril.

Y la nueva niña nos ayudó ubicándose en la variedad ideal, es decir izquierda anterior.

Pero sobre todo fue la confianza en su capacidad de poder hacerlo y el apoyo de toda su familia, su esposo, su Doula y mi persona los que lograron que el proceso se concretara.

Finalmente su labor de parto fue rápida, no fácil ya que nunca lo es, pero concluyó en un nacimiento por parto natural y una bella niña que en ningún momento se separó de su madre.

¡Mariah es un ejemplo para todos, de fe y confianza en si misma!

Graciela Anhel de Aybar

Los tres juntos

Que maravilla !

Irene

La maravilla continúa.

Hace dos años Irene tuvo su primer hijo en un parto en agua.

Hace unos días tuvo su segundo hijo varón en otro parto en agua. Nos volvimos a encontrar todos. Su madre, su esposo y en esta oportunidad además, su hijo mayor.
Estuvo presente durante todo el proceso. Le cantaba a la madre y la hacía reír. Cada vez que Irene sonreía, el proceso del progreso del parto se facilitaba.

Fué una verdadera fiesta maravillosa e inolvidable.

Su hijo nació sano y vigoroso iniciando la lactancia inmediatamente.

Que maravilla

Encuentro

Los primeros besos

Maria Alejandra

Male es una hermosa mujer panameña que se acercó a nosotros con el deseo vehemente te tener un parto natural. La conocimos en la etapa avanzada del embarazo. Tenía como decimos en nuestro país, una barriga hermosa. Allí crecía y nuevamente como aquí decimos: un bebé grandotote.

Mas adelante en nuestro blog hablaremos de las variedades de posición de la cabeza del bebé. Existen las variedades anteriores y posteriores, Con mas frecuencia se presentan las variedades anteriores. En ellas, el parto fluye mas fácilmente. En las variedades posteriores, el parto es mas lento y laborioso, y exije de la madre mas esfuerzo. Ese desafío es mayor, si se trata de un primer parto y además el niño (a) tiene un peso significativo.

¡Pues en la situación de Male era exactamente así!

El parto de María Alejandra tuvo un período inicial muy largo. Constituimos un equipo de trabajo de apoyo, con Arnold su esposo, Sara la Doula, y mi persona. A medida que avanzaba el proceso tuvimos momentos de duda, ya que Male se cansó excesivamente. Mientras todo ello ocurria, el bebé estaba divino, sano, fuerte y el progreso del parto era ininterrumpido.

Male se había preparado durante todo el embarazo para enfrentar este desafío. Practicó yoga y ejercicios. Leyó y estudió mucho acerca del embarazo y del parto.

El esfuerzo se vió coronado con un hermosísimo parto y Arnold Emanuel llegó al encuentro de su madre. Un bebote guapo e inteligente.

El Dr. Carlos Vega nos acompaño como Neonatólogo y Male se acogió el sistema de tener a su hijo permanentemente después del nacimiento, en su habitación y dedicándose a darle su amor y alimento a traves de la lactancia materna exclusiva.

María Alejandra es un ejemplo de lo que son nuestras madres. Y que distinto es cuando se respetan sus deseos y se crean las condiciones para que pueda realizar sus sueños lo mejor posible. Con esa entrega de profundo amor para con su hijo, que no nos quepa la menor duda que será un niño feliz.

Dr. Rodrigo Aybar

Male y Arnold

El equipo

El enncuentro

Patricia

Hace unos días Patricia tuvo un hermoso varón.

Era un embarazo, podríamos decir, no fácil. Decidimos que el nacimiento tuviera lugar en un Hospital de la ciudad. La intención era acompañarla y hacer todo lo posible para crear un ambiente propicio para un parto natural. Esa tarea no es fácil en los hospitales de nuestro país. Sentimos en todo caso, que se avanza lentamente porque nuestras madres lo están pidiendo cada vez mas: Es decir que se respeten sus derechos y se les permita un nacimiento libre.

Fueron unas horas inolvidables y Patricia lo logró.

El Neonatólogo que nos acompañaba, Carlos Vega, estuvo divino.¡¡ Le entregamos a su hijo y se fueron a la habitación juntos !!

Patricia con su ejemplo, Brian su esposo con su paciencia y dulzura, lo lograron.

Dr. Rodrigo Aybar

Felices

Los tres juntos

Marijke y Jiske

Marijke es una mujer increíble. El 20 de mayo del 2011, nació su hija Jiske.

Nació en su casa, ubicada en una bella zona de la ciudad de Panamá en las faldas del cerro Ancón rodeada de naturaleza. El parto ocurrió de madrugada en la paz de su hogar. Mientras ocurría, ya al amanecer los primenos venados hacían su recorrido habitual luego de descender del cerro, atravesando el patio de su casa y buscando sus frutos y alimento. Era su primer parto. Como es habitual, largo y agotador. Marijke se mantuvo tranquila, serena, acompañada de su esposo Joris en todo momento.

Fué para nosotros maravilloso e inolvidable acompañarla ese día. Cuando su hija Jiske asomó el inicio de su cabecita se mantuvo allí un largo rato. Pudiésemos decir muy largo debido a que nosotros, privilegiados espectadores de aquella maravilla, expresamos con nuestros ojos el deseo vehemente de “que se apure”, que nazca “rápido”. En realidad no hay apuro. Eso lo entendía muy bien Marijke.

La cabecita de su hija estuvo coronada un buen rato. Mientras su madre descansaba y se relajaba. Finalmente llegó a nosotros una hermosa niña con ojos tan azules y hermosos como los de su madre.

Hoy Marijke espera su segunda hija. En diciembre regresaremos a su casa con la piscina y todo listo, para acompañarla y darle amor en este nuevo nacimiento.

Marijke, Jiske y Joris, son personas que han quedado incorporados eternamente en nuestros corazones.

Dr. Rodrigo Aybar
Dra. Graciela de Aybar

Hace unos meses, Marijke comentaba su experiencia en una publicación dedicada a las mujeres, de esta manera:

Marijke van Hoogdalem se mudó a Panamá, cuando tenía siete meses de embarazo. Ella comentó que en los Países Bajos los partos en casa son cada día más comunes. “Cuando me mudé a Panamá estaba bajo la impresión de que tenía que dar a luz en un hospital, porque es lo que se tiende a hacer aquí. Sin embargo, después de haber visitado varios hospitales y de haber aprendido sobre el sistema médico para nacimientos, sentí temor. Así que busqué en internet y me puse en contacto con la “doula” Jimena Mosquera, y ella me refirió a los Aybar. Mi hija nació un viernes a las 10:15 a.m.; la noche anterior había sentido dolores, mas no pensaba que eran contracciones; alrededor de las 2:00 a.m. estaba en labor, con contracciones que venían e iban sin avisar, con diez segundos de duración y un intervalo de tres minutos. En ese momento decidí meterme al agua, sin saber si realmente ayudaría o no. Y vaya, una vez que entré, el dolor disminuyó un 80% y las contracciones empezaron a llevar un ritmo. El baño era tan relajante y cálido que incluso llegué a dormir entre las contracciones. Debido a que el agua había suavizado la piel alrededor de la vagina, no necesité ningún tipo de desgarro o corte. Un parto tranquilo, silencioso y lento. Realmente increíble. Fue una bendición poder dar a luz en los alrededores de mi casa, con mi música, luces”, comentó Marijke.

El encuentro

Los tres juntos