Archivo mensual: abril 2019

La marea y el parto.

Hemos estado compartiendo con ustedes algunos conceptos acerca del trabajo de parto y del nacimiento del bebé, que contribuya a la visualización y comprensión que la futura madre tiene de ese evento.

Cuando hablamos de parto natural, lo hacemos con la intención de observar cuidadosamente como la naturaleza es capaz de producir tal maravilla, con tanta habilidad y precisión.

Podemos realizar una analogía  entre el mar y el parto. Entre la marea y el parto. ¿Porqué?.

En nuestro país tenemos dos océanos muy cerca uno con el otro. A fin de cuentas en tan solo 45 minutos podemos ir del Océano Pacífico al Atlántico, en nuestras costas El Mar Caribe. Cualquiera de nosotros que sale a caminar a la playa, podrá enterarse fácilmente del eterno movimiento del mar y del constante subir y bajar de la marea. Ese cambio en la dimensión de la misma es mucho mas marcado en nuestras costas del pacífico que en el atlántico.

Cuando nos acercamos al mar nos es difícil a veces interpretar si la marea esta subiendo o si esta bajando. Tenemos que observar varios detalles para terminar de entender en que punto estamos en ese momento.

Cuando la marea empieza a subir  (el ciclo completo de cada subida y bajada toma 12 horas), podemos observar que el mar había estado bastante tranquilo y poco a poco el oleaje comienza a aumentar su intensidad. Poco a poco cuando la marea esta subiendo, notamos como las olas se hacen mas intensas y mas frecuentes. Si nos queremos bañar, jugamos con ellas. Algunas nos atrapan algo desprevenidos y si son grandes nos revuelcan a veces hasta la orilla.

Todos los surfistas saben ademas y ellos son brillantes y cuidadosos observadores del mar, que la subida de la marea se va comportando con ciclos. Es decir, a veces se producen muchas, muy seguidas e intensas que virtualmente no dan respiro y luego se detienen por un rato. El mar se tranquiliza, descansa y luego inicia el siguiente ciclo, cada vez un poco mas intenso que el anterior. Luego otra pausa y así sucesivamente.

Después de seis horas de esa dinámica de energía, se produce una pausa bastante duradera, en la cual el mar se tranquiliza. Todo termina, las olas son pequeñas y mucho mas suaves. Comprendemos que ya el ciclo de subida de la marea terminó y al cabo de varios minutos, el mar comienza tranquilamente a recogerse para alcanzar luego de seis horas el descenso completo.

Pues bien: El trabajo de parto es exactamente así. Se comporta con patrones muy similares a ese evento natural.

Una primeriza por ejemplo, demora un buen rato en terminar de entender, que la marea está subiendo, es decir que está comenzando el proceso que llevará al nacimiento de su bebé.

Luego de un tiempo prudencial, se percata claramente que definitivamente comenzó, arrancó como decimos los médicos. Las contracciones comienzan a aparecer de manera rítmica, con un patrón bastante estable, de por ejemplo dos contracciones cada 10 minutos. Las tolera muy bien. No van a aparecer todavía esas largas e intensas, equivalentes en nuestra analogía a aquellas olas intensas que nos revuelcan hasta la orilla y nos deja un buen rato confundidos. Se producen pausas y la madre tiene dudas, como si el parto se hubiese detenido y se encuentra en lo que habitualmente denominan “falsa” labor de parto.

Las contracciones continúan y aumentan considerablemente su intensidad, duración y frecuencia. Comienzan a aparecer contracciones fuertes, que como las olas grandes, dejan a la madre confundida, algo asustada y necesita un tiempo para volver a conectarse con su cuerpo . Siempre, y entiéndase bien, siempre en el proceso natural del parto se van a producir pausas. A veces breves, otras veces mas duraderas. Estas pausas le permiten descansar a ella y sumamente importante, al bebé que aun está en su vientre.

Aquí hacemos un alto para explicar este concepto: El que inicia el parto, ese día o esa noche, es el bebé. Lo hace cuando está listo para iniciar el  ese recorrido de varias horas que lo llevará a cumplir completamente la tarea, su primer trabajo, es decir nacer.

 

Cada contracción del músculo uterino (de la matriz) representa para el bebé un tiempo de 40-50 segundos durante los cuales el recibe desde la placenta muy poca sangre. Al contraerse intensamente las fibras musculares del útero, los vasos sanguíneos que  atraviesan el espesor de su pared se colapsan y el bebé no recibe sangre o muy poca, Por la sangre que va de la madre  a través del útero y la placenta, el bebé recibe dos componentes vitales, el oxígeno y los nutrientes o dicho de otra manera, la molécula de glucosa que circula por la sangre de su madre que le da la  energía . Cada contracción uterina representa para el bebé una hipoxia, evento que lo estresa enormemente liberando catecolaminas (hormonas de estrés ) que le servirán para adaptarse en las primeras horas de vida. Para expandir sus pulmones, respirar aire y mantenerse alerta para iniciar con toda energía la lactancia materna.

Para eso son las pausas que la naturaleza de otorga a las madres, para que ella descanse y recupere energía y para proteger la salud y el bienestar de su futuro hijo (a).

Cuando se interviene sin sentido por parte del personal y del hospital a cargo de acompañar s una madre en labor de parto, se utiliza por ejemplo y de manera completamente abusiva e injustificada, Oxitocina artificial (Pitocin, Syntocinon) a través de una vía endovenosa, que va a “apurar” el parto (cosa que no es cierto) y va a producir, ya no 2-3 contracciones cada 10 minutos, sino 4-5 y todas ellas, sin ninguna pausa ni descanso posible, sumamente intensas, y por ende mucho mas dolorosas y difíciles de sobrellevar. Sin duda aumentan los riesgos para el bebé quien no logra recuperar fuerzas y energía en pausas de contracciones que le son tan importantes.

Las últimas contracciones, los minutos previos al nacimiento del bebé son muy seguidas e intensas formando parte del llamado Reflejo de ejección Materno-Fetal y representan la inminencia inevitable del parto. Esas son las últimas e intensas olas que culminan la subida definitiva de la marea del mar.

Luego del nacimiento del bebé, se produce siempre una pausa. Así mismo la hace el mar. En esa pausa que habitualmente dura 30 minutos, la madre siente casi la desaparición de las contracciones. Todo ha pasado. Ello le permite descansar, relajarse, comunicarse con su bebé, charlar un rato con el, conocerlo con mas detalle y permitirle si el esta listo, acercarse a su seno e iniciar la lactancia materna. Esa pausa le permite a la placenta terminar de vaciarse a través del cordón umbilical aun conectado don su hijo(a). El cordón late con mucha intensidad un buen rato y luego de varios minutos, comienza a disminuir la fuerza y la frecuencia de las palpitaciones del cordón hasta colapsarse completamente y dejar de latir.

Subitamente se inicia la retirada de su cuerpo, de su útero del lo que acaba de ocurrir . Reaparecen las contracciones, que sorprenden a la madre que cumplirán la tarea de lograr la salida de la placenta y la retracción adecuada del útero para evitar sangrado anormal. En analogía con el mar, este empieza a recogerse y se inicia la bajada de la marea, con olas por supuesto.

 

Graciela & Rodrigo

partonaturalpanama.com

El dolor en el parto II. El anillo de fuego.

 

En la publicación anterior en relación al dolor en el proceso del parto, hablamos sobre la abertura o dilatación del cuello del útero.

La salida de la cabeza o la pelvis del bebé en el parto en presentación pélvica, virtualmente aterroriza a la futura mamá. Es una sensación única, imposible de relacionar con nada.

El llamado anillo o corona de fuego se produce en la etapa final del período de los pujos involuntarios que produce la madre de manera espontánea para permitir la salida de la cabecita o de la parte que se presente.

Cuando la cabeza del bebé se encaja profundamente en la pelvis menor o taza menor de la pelvis, aparece una sensación completamente nueva durante el proceso del parto. Para una primeriza, nunca antes de ese momento, nada dentro de su cuerpo había estado en ese sitio.

La madre se confunde, necesita por lo general un buen rato para comprender de que se trata todo aquello! Sus ojos, su mirada, sus movimientos lo dicen claramente. Mientras eso ocurre las contracciones se intensifican para alcanzar el nivel óptimo de 3 contracciones cada 10 minutos.

Cada una de ellas acompañada de una irresistible sensación de pujar. Curiosamente como lo señalábamos en la publicación anterior (El dolor en el parto I) la madre siente un verdadero alivio de la molestia con cada pujo.

Desaparece completamente el dolor que se producía durante la dilatación del cuello porque este esta completamente abierto y por así decirlo, ha desaparecido de la escena.La madre percibe que falta poco. Puede identificar can bastante facilidad donde esta la cabeza de su bebé. Algunas madres se chequean ellas mismas y lo entienden aun mejor.

La madre puja sola, siguiendo claramente lo que su cuerpo y su bebé le están pidiendo. Aparece siempre por supuesto la sensación de temor. Asume perfectamente el tamaño de la cabeza o la parte que descendió profundamente en la taza menor de su pelvis. Le cuesta mucho percibir como va a salir a través de su vulva.

La vagina, el periné, su vulva han tenido para ese entonces toda la posibilidad y capacidad de prepararse para ese momento. La vagina por ejemplo tiene pliegues en las paredes laterales, lo que le permite estirarse sin ningún problema.

El periné tuvo tiempo durante todo el embarazo, de hacerse mas elástico, mas flexible. El pubis tuvo tiempo de flexibilizar el cartílago que une los dos huesos del pubis para que se abra con mas facilidad.

La coronación de la cabeza o la parte que se presenta produce lo que llamamos anillo de fuego.

Durante el embarazo, conversamos con la madre sobre dicho momento, Lo hacemos detalladamente porque ese momento es muy breve y rápido. Toma un par de minutos. Generalmente la madre esta cansada y de alguna manera atrapada por las contracciones, la sensación de pujar, la inminencia del nacimiento, en fin lo que llamamos Reflejo de Eyección Fetal. Siente la sensación de una ardor quemante en sus labios por el estiramiento al máximo de la piel de su vulva.

Le pedimos que sólo respire con la boca abierta y de esa manera desconectamos los pujos involuntarios y la cabeza aparece sola, realiza su rotación externa, se acomoda primero el hombro anterior, luego el posterior y sale el resto del cuerpo con total tranquilidad. Lo mismo sucede de manera inversa  en el parto pélvico.

Si la madre tuvo en esos minutos, el beneficio de la inmersión de su pelvis en una tina de agua caliente, el tejido de su periné y su vulva se hidrata, se hace mas flexible y complaciente y el alivio de la sensación de fuego es mucho mejor.

Graciela & Rodrigo

partonaturalpanama.com

 

 

 

Eulymar

Eulymar es venezolana, Su esposo Leonardo y su hija mayor también. En Panamá nunca habíamos tenido el contacto directo, a diario con la gente de Venezuela. Luego de la llegada de miles de ellos a nuestro país hemos aprendido mucho de ellos. Son por ejemplo extraordinariamente alegres, positivos, amplios de pensamiento. Nada para ellos es imposible y se enfrentan a la vida con música belleza por doquier y alegría.

Eulymar es exactamente un reflejo de esa realidad. No era fácil para ella. Viven en Santiago de Veraguas. Pudimos facilitarle nuestra casa en Gamboa que denominamos el Nido. Un segundo nacimiento siempre es mucho mas rápido que el primero. Leonardo, su esposo trabaja duro en Santiago, Era evidente que tenía que venirse a Gamboa unos días antes de la fecha probable de parto.

Vino alrededor de quince días antes. La casa es grande y allí estaba solita con su hija. Durante esos días para ella interminables, se asomaban, por así decirlo, temores. Gamboa es siempre silencioso, rodeada de bosque tropical húmedo y por ende de animales. Nosotros trabajando mucho y no teníamos suficiente tiempo para darle algo de compañía. Nada de eso era capaz de interrumpir su sonrisa y su espíritu profundamente optimista.

El parto se inició y se produjo, los días aquellos cuando la visita del Papa Francisco a Panamá. En esos 6 días, cuatro mamás tuvieron sus hijos con nosotros en Gamboa, ya que ir a la ciudad a las diferentes casas era virtualmente imposible.

Lo único que Eulymar deseaba era estar acompañada por su esposo y su hija mayor. Su esposo llegó tarde la noche anterior al inicio de las contracciones. Temprano el día del parto fueron a la ciudad a hacer algunas compras de alimento. Allí se desató la labor de parto. Llegaron de vuelta a la casa en Gamboa apenas! Tenía 8 centímetros de dilatación!

Con Graciela lo apuramos todo. Logramos inflar la piscina y ponerle el agua tibia. No sin dificultades ya que por primera vez el sistema del agua caliente había colapsado. Allí estuvimos calentado agua en ollas y continuamente agregando a la piscina de parto, para que ella pudiera relajarse y tener a su bebé. Lo logramos!

Nacíó su segunda hija. Esa niña inició a rato el vínculo con sus padres y su hermana mayor de manera sorprendente, de verdad alucinante. Es como si la recíén nacida lo hubiese tenido todo claro de antemano! No cabíamos de asombro!

La ternura, serenidad y alegría de su esposo Leonardo fue bellísima!

Cada vez nos convencemos mas que el parto está completamente diseñado desde mucho antes para el bebé y sus padres. Lo único que hacemos es estar con ellos para darles apoyo. Mientras menos intervenimos es muchísimo mejor.

Querida Eulymar y Leonardo, muchísimas gracias por habernos permitido acompañarles en esos momentos tan importantes para vuestras vidas y haberlos podido dar parte de la alegría de nuestro país.

Graciela & Rodrigo

partonaturalpanama.com